POR LA
ESPIRAL
*Claudia
Luna Palencia
-El dilema
del salvamento financiero
Emilio
Botín, gurú español, habló fuerte y alto para advertir que el mundo se
encuentra cercano al abismo de “la espiral de crisis soberanas y bancarias”.
Una forma sutil de decir que el grifo
de la hecatombe puede correr a chorros gracias
a la inestabilidad económica en Estados Unidos y la mar de indecisiones
con lentitud de fondo para dar respuestas
efectivas por parte de la Unión Europea (UE).
Durante su intervención en la Conferencia Internacional de la Banca, el
presidente del Santander, subrayó que “no hay economía sana sin banca sana” y
lo hizo también para, a manera de reproche, enviar a Bruselas el mensaje de que
no puede exigir mayor regulación a la Banca.
Y es que en el ámbito global se ha
llegado a un punto en el que genios, economistas y financieros, no saben
descifrar qué fue primero si la gallina o el huevo; sucede como un símil entre
la economía y la banca sana, qué necesitamos primero, porque una y otra interactúan,
se retroalimentan y no puede entenderse el funcionamiento de la primea con la
ausencia de la segunda.
¿Qué ha pasado? Básicamente caminamos
hacia 2015 con el galimatías de los excesos de la Era del crédito fácil,
del financiamiento a cualquiera, del consumo a cómodas mensualidades, de los
intereses exacerbados por un anatocismo lacerante y de los bancos chupasangre
que si te pillan no te sueltan.
Uno cree que cuando logra convertirse
en cliente de un banco parece caerle el paraíso terrenal, la verdad es más
parecida al infierno de Dante y en la actualidad todos estamos pagando los
costos por bancos usureros, clientes irresponsables, créditos facilotes e
intereses sobre los intereses.
Además en el dilema actual divergen
varias visiones: en Estados Unidos optan por dejar quebrar a unos
intermediarios financieros mientras a otros los rescatan; en el modelo de la
Unión Europea (UE), están salvando mediante intervenciones del gobierno a las
mayores entidades aunque a otras más se les exige mayores niveles de
capitalización y de cobertura bancaria.
Este último asunto tiene bastante
molestos a multimillonarios como Emilio Botín porque resulta que, desde el seno
de la UE, exigen un plan de recapitalización de la banca europea que pone
prácticamente bajo las cuerdas a las 25 principales entidades del sector
europeo.
Botín no se salva. Más bien pocas serán las entidades financieras
exentas de un mayor nivel de capitalización de aprobarse los criterios y metodología de los nuevos test de estrés
que está elaborando la Autoridad Europea Bancaria (EBA)
Esto significa que en un futuro
inmediato el Santander requerirá más capital en caso de que el nivel de
solvencia de primera categoría incremente al 9 por ciento.
Un hecho al que de entrada, Botín se
anticipa anunciando que “las propuestas que llegan desde Bruselas pueden
hacernos caer en una espiral de crisis soberanas y bancarias”.
La verdad es que todo está hecho un lío
y deber importarnos demasiado lo qué pasa en la UE fundamentalmente por las
posiciones de BBVA y BSCH en México.
Simplemente para llamar la atención es
que las acciones de BBVA y BSCH acumulan pérdidas importantes en el mercado
accionario español: el primero de 33.79% y el segundo, de 36.39 por ciento.
Ambos grupos financieros españoles no
lo están pasando nada bien dentro de España aquejados por mayores niveles de
capitalización, un incremento importante en la morosidad, convertir una parte
de su negocio en tenedores inmobiliarios porque los desahucios en España cunden
de manera generalizada; sino pagas el crédito hipotecario te quitan el piso sin
importar los años de amortizaciones.
Quizá la lección española sirva para
reflexionar al respecto del rescate
bancario puesto en marcha por el gobierno del presidente Ernesto Zedillo
Ponce de León, porque las lecciones españolas de la actualidad de cuánto sucede
con la Banca y morosos hipotecarios me hace entender con mayor profundidad que
en México para evitar el desahucio (hubiera sido un golpe social mayúsculo) se
dijo que se salvó a los bancos, en parte es cierto, pero la verdad
salvamos a mucha gente de perder su
vivienda e irse a la calle.
También es cierto que tanto el BSCH
como BBVA logran salir adelante gracias a sus posiciones en los llamados
mercados emergentes: Brasil aporta las ganancias externas más importantes para
el Santander, en tanto que, México lo hace para el BBVA. Sin su diversificación
geográfica en América Latina los dos grupos españoles la tendrías más difícil
aún, es gracias a México, Brasil y otros países latinos que siguen obteniendo
buena parte de sus ganancias.
P.D. Le
invito a que opine del tema en mi blog http//claudialunapalencia.blogspot.com.
*Economista
y columnista especializada. Presidente de Entorno XXI

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada