POR LA
ESPIRAL
*Claudia
Luna Palencia
-2012:
riesgos para la economía mundial
A poco más de un mes de concluir el año
todos los pronósticos respecto al crecimiento de la economía mundial caen por
los suelos debido a la buena dosis de volatilidad e incertidumbre exportada
desde el seno de la Unión Europea hacia el resto del mundo.
A estas alturas, las cosas van de mal
en peor, lo que anticipa unas Navidades de especulación cambiaria, castigo en
los mercados accionarios y mucha reserva
para invertir en 2012.
El nuevo año apunta para ser todavía
peor que 2008 y 2009 ambos catalogados de cismas mayores en comparación con
1929, de por sí un parteaguas para la teoría económica.
El problema real es que buena parte de la Banca mundial está
contaminada de deudas y llena de pasivos, lo que dificulta todavía más el
quehacer de su negocio.
Después de la crisis subprime que
demostró que la globalización globaliza además de lo bueno también lo malo,
grandes bancos de inversión vieron un colapso inimaginable en tiempos pasados,
lo de Lehman & Brothers implicó un parteaguas en la crisis de 2008; un
antes y después.
Tras esto la gran banca sigue sin
limpiar su balance y menos aún tras destaparse que son acreedores de varios
países europeos como el caso de Grecia, economía insolvente y en bancarrota.
Así las tras la crisis del ladrillo y
muchos fraudes contra inversionistas pequeños y medianos (recordemos a Bernard
Madoff) toca el turno de la crisis de la deuda, de los impagos de cientos de
miles de personas afectadas por el desempleo y no poder afrontar los pagos
mensuales de tarjetas de crédito, hipotecas, créditos automotrices, etc.
Y si la gran Banca mundial tiene un
alto grado de exposición al riesgo, no podemos esperar lo menos para la
economía global, porque repito: una banca sana es un reflejo de una economía
sana y viceversa.
Hasta el propio Fondo Monetario
Internacional (FMI) en voz de Cristina Lagarde, directora Gerente del
organismo, advierte de un colapso financiero global de proporciones no vistas y
es que atravesamos por una situación crucial, ni siquiera el FMI tiene el
suficiente dinero para continuar rescatando países quebrados de la UE, mucho
menos hay fondos disponibles para evitar que diversas entidades financieras
vayan al colapso.
A COLACIÓN
Lo señalamos en columnas pasadas cuanto
acontece es igualmente una combinación de factores económicos con otros de
carácter político debido a una mala gestión de la crisis, una incapacidad de
maniobra y una falta de liderazgo que nos ha cobrado factura a todos.
Por esa razón 2012 pinta para ser un año de muchas precauciones,
tomar previsiones sobre todo si se trabaja para una empresa multinacional o
transnacional; primordialmente ligada con el terreno financiero o bancario.
Muy necesario actuar con antelación en
caso de tener una micro, pequeña o mediana empresa necesitada de insumos
importados que a su vez depende de las
fluctuaciones del tipo de cambio peso versus dólar; peso versus euro.
Para tomar en cuenta que 2012 deberá
ser un año más de privilegiar el ahorro (lo que se pueda) sobre del
endeudamiento. No es un año para pensar en hipotecarse, endeudarse con un
crédito automotriz, ni llenar la o las tarjetas de crédito a tope.
No olvida que en este desconcierto global, México tiene por desagracia una
doble exposición al riesgo: 1) Por su interrelación económica y la dependencia
al ciclo estadounidense. 2) La exposición al riesgo de las entidades
financieras españolas dueñas de más del 60% del sistema de pagos en México.
Por supuesto me refiero a la primera
del sistema en el país que es BBVA Bancomer y la tercera-cuarta que es BSCH en
competencia con Banorte.
Para BBVA, México representa más del 37% de sus ganancias por utilidades
en el mercado global, de hecho, el país azteca aporta más a los beneficios
anuales que lo que el mercado local proporciona: el 27% de las ganancias
derivan de España.
En verdad que repartir el riesgo en
diversas cestas funciona porque si no tanto BBVA como BSCH ya hubieran
colapsado. Pero al primero, le oxigena México y al segundo, Brasil además de
toda una amplia red de negocios que llevan al BSCH de Emilio Botín a ser
considerado un “banco sistémico” es decir, no puede dejarse quebrar bajo ningún
motivo por el tamaño de su negocio y la bifurcación de sus redes globales.
Con todo ello, para 2012 lo único que
podemos anticipar es mayor precaución como consumidores, ahorrar más, no
endeudarse, gastar mesuradamente y esperar para que este invierno económico tan
largo que nos espera rinda frutos en años mejores. Fundamentalmente, 2012 será
un año malo económicamente hablando y
nada tiene que ver con las predicciones mayas.
P.D. Le
invito a que opine del tema en mi blog http//claudialunapalencia.blogspot.com.
*Economista
y columnista especializada. Presidente de Entorno XXI


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