Columna
Por la Espiral
*Claudia
Luna Palencia
-Aerolíneas
en Navidad: complicado
Con el
ambiente festivo adelantado y las ganas de salir de vacaciones con el pretexto
de las fechas decembrinas tanto personas como familias demandan hospedaje en
hotel y traslado en avión. Cuidado porque diciembre es muy complicado para el
tema de los aviones.
De alguna forma va repitiéndose de
manera negativa lo que en distintas ocasiones acontece en el verano sobre todo
cuando se pagan paquetes todo incluido y resulta que, la aerolínea quiebra como
pasó con el bochornoso caso de Mexicana de Aviación, que dejó en tierra a miles
de pasajeros tanto en traslados nacionales como internacionales.
Totalmente una actuación de negligencia
y arbitrariedad en una empresa dedicada a movilizar millones de personas, de
comunicar, interconectar y que de repente decide sin más plantarse y dejar que
los pasajeros se las arreglen como puedan para llegar a sus lugares de origen.
El problema va cundiendo en cuanto a la
ética empresarial y de los empleados dentro de la aviación con tal
insensibilidad y falta de valor al riesgo de la vida de los seres humanos que
una forma de presionar es suspender actividades en cuanto llegan los meses de
mayor demanda para volar.
Algunos casos recientes, recordemos el
de diciembre de 2010, cuando los
controladores españoles del Aeropuerto de Barajas iniciaron huelga sin importar
la grave afectación en el tráfico aéreo en un país ubicado entre los 5 más visitados del mundo.
Para no quedarse atrás en el caos, los
trabajadores de Iberia también aprovecharon la situación para presionar por un
incremento salarial sumándose a la huelga so pena de millones de
extranjeros que se quedaron en tierra, perdieron traslados, conexiones,
durmieron en los pasillos de las
centrales; a ver cómo se las arreglaban personas solas y todavía peor familias
con niños pequeños.
El Ejército debió tomar el control de
los cielos españoles pero el daño estaba ocasionado.
Y en efecto, todo este lío sucedió en
un mes complicado, como lo de Mexicana aconteció en agosto y podemos encontrar
convocatorias a huelga de manera
recurrente en la industria de la aviación en meses como
enero, julio, agosto y diciembre.
La afectación suele ser peor para los pasajeros con boleto adquirido
con meses de antelación, la previsión a la subida de precios se diluye cuando
la aerolínea anuncia que no volará por la razón que sea. Entonces, el retorno
de golpe a la realidad ante el viaje idílico que no fue, llevará a los
mostradores a exigir la devolución, llenar hojas de reclamaciones y toda una
impotencia.
A COLACIÓN
Para este diciembre el panorama en
cuestión de aerolíneas tampoco pinta claro y los nubarrones contra los
pasajeros están más bien en la tierra que en el cielo.
Por lo pronto, American Airlines se
declara en suspensión de pagos, siendo además una de las principales elegidas
por los inmigrantes y turistas mexicanos para viajar entre México y Estados
Unidos.
No quiero ni pensar en los miles de
compatriotas que con meses de antelación para costearse el viaje y tomar
ofertas adquirieron su boleto para volar a
México y pasar las fiestas con la familia. ¿Qué pasará con ellos?
Después de muchos rumores, la empresa
decidió el pasado martes 29 de noviembre, suspender pagos y acogerse al Capítulo
11 de la Ley de Bancarrotas que permite la ayuda del Estado.
De esta manera todo el grupo formado
por AMR y American Eagle anunciaron que llevan años soportando el constante incremento en el precio del
combustible en el mercado internacional, las presiones de la deuda sobre de los
ingresos y el costo de la plantilla laboral.
La deuda de AMR es voluminosa
aproximadamente 29 mil 550 millones de dólares, es decir, mucho más que la
inversión extranjera de México en un año, más que las remesas que ingresaron el
año pasado, más que la derrama en dólares dejadas en el país por los turistas
internacionales.
Ante todo es una pésima noticia en
vísperas del movimiento de personas que se avecina y los intentos desesperados
de unos por reubicarse en United Continental, Delta Airlines o las nacionales
como Aeroméxico.
Pero además de American, resulta que
Iberia para no quedarse atrás en lo malo que es su especialidad, nuevamente
amenaza con desquiciar a los pasajeros convocando a huelga durante las
vacaciones de Navidad.
La gente se pregunta si Iberia será
capaz de repetirlo otra vez. O bien cómo dice David Gómez, un lector que
escribe denunciando la situación: “Adquirí el boleto de turista por Internet a un precio irresistible, ninguna
otra se le acercaba sobre todo porque yo buscaba un trayecto directo, sin
escalas. Resulta que con el boleto en mano, en vez de alegrarme por la oferta,
me siento rehén de la decisión de la aerolínea. Es como si me hubieran robado”.
En general, a nivel global en el sector
de la aviación, las presiones se
manifiestan dejando al pasajero en tierra y es algo que no debería suceder es
como si el cirujano decidiera irse del quirófano apenas realizó la incisión
porque considera que es el momento ideal de pedir un aumento o querellarse
contra el hospital.
Tal daño se ha provocado que en Gran
Bretaña el Parlamento estudia endurecer la Ley de Huelga y obligar a que el
personal en la aviación quede sujete a unos lineamientos superiores ante la delicadeza del servicio que le envuelve.
P.D P.D. Le
invito a que opine del tema en mi blog http//claudialunapalencia.blogspot.com.

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