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domingo, 22 de noviembre de 2015

ISIS: GÁRGOLAS DE LA INFAMIA






ISIS: Gárgolas de la infamia
Claudia Luna Palencia



El terrorismo ha sido y es la peor lacra de expresión unicelular utilizada a lo largo de la Historia reciente para desestabilizar a los Estados,  concitar el odio, enterrar la paz  e inflamar la guerra.

Fue un atentado terrorista en Serbia, contra el archiduque Francisco Fernando, lo que a partir del 28 de junio de 1914 cambió el curso de los acontecimientos en los albores del siglo XX tras morir asesinado a manos de un anarcoterrorista.  Se convirtió en el epítome maldito para la Primera Guerra Mundial.

Por desgracia ese horrible espectro ha nacido con el nuevo siglo mostrando en vivo y en directo,  el rostro cruel del fundamentalismo ideológico como arma letal contra los otros, quienes no piensan ni sienten igual.

Los hechos del 11 de septiembre de 2001 se han quedado para siempre capturados en la memoria colectiva global, erigidos además como parteaguas en toda una serie de alteraciones que, desde entonces, se han experimentado en  varios frentes a nivel mundial: en el reacomodo de las fuerzas geopolíticas, geoeconómicas, geoestratégicas, militares y energéticas.

Medio Oriente es la región del mundo que más ha transmutado desde que el ejército de Estados Unidos, bajo las órdenes del presidente George W. Bush, respondió con sendos bombardeos y ocupación posterior en Afganistán (2001); invadiera Irak y cazara a Saddam Hussein (marzo de 2003).

Después en 2010,  la Primavera Árabe provocó una oleada de deposiciones de dictadores de mano de varios grupos de opositores insurrectos así cayeron el gobierno de Túnez, Egipto, Libia y aunque llegó a irrumpir en Siria, el bastión de Bashar Al Assad se resiste a  dejar el poder.

La prolongación del conflicto interno en Siria  ha provocado un invierno infernal irresoluble hasta el momento con un país escindido, atrapado entre las redes del poder y del terror del llamado Estado Islámico (Daesh en árabe, ISIS en inglés) que  actúa en contra de Al Assad.

Empero, el núcleo del llamado ISIS no se circunscribe únicamente a los territorios que domina al interior de Siria sino también se ha extendido hacia  otros países con provincias ya declaradas como territorio controlado por la Yihad:  Afganistán, Pakistán, Yemén, Argelia y Túnez.

Asimismo opera militarmente en Libia, Egipto e Irak algunos cálculos de la CIA cifran en poco más de seis millones de personas las que viven gobernadas por los dogmas extremistas del  Estado Islámico cuyo sueño esencial y primordial es crear un gran califato purgado de impuros. 

La gran interrogante es quién los financia, de dónde obtienen los recursos para su propia sobrevivencia, el pago de mercenarios (yihadistas y lobos solitarios); el entrenamiento de las fuerzas armadas  conformadas hasta con gente reclutada de otras partes del mundo.

Por supuesto, la compra de armamento y equipo militar, el pago por espionaje e información privilegiada y el sostenimiento de una red burocrática que permite desplegar sus acciones de Gobierno en las provincias bajo su férula. 

De acuerdo con una investigación realizada por Financial Action Task Force (FATF) plasmada en el documento "The Financing of the Terrorist Organisation Islamic State in Iraq and the Levant (ISIL)" hay una variopinta y extensa red de financiamiento que nutre el plasma del terrorismo del Estado Islámico.

Hace unos días, durante la cumbre del G-20 en Antaliya, Turquía, Vladimir Putin presidente de Rusia denunció en presencia de otros destacados homólogos  que "entre los 40 países que financian al Estado Islámico se encuentran varios miembros del G20".

Hay mecenas, personas físicas, obrando financieramente a favor de las maniobras de los yihadistas, la FATF argumenta que empieza con el proceso de reclutamiento.

Si bien Putin no quiso provocar un desaguisado internacional denunciando directamente a los patrocinadores, la FATF afirma que a diciembre de 2014 al menos 19 mil personas de 90 países dejaron sus terruños de origen para unirse a las filas del Ejército del ISIS tanto en Siria como en Irak. Ello debido al padrinazgo particular.

La cifra no puede ser menos escalofriante dado que al cierre del año pasado se estimaba que el ejército del ISIS estaría conformado por entre 20 mil a 30 mil combatientes. 

Este conglomerado humano ha crecido significativamente delante de las narices de Occidente y de Estados Unidos, la comparación no puede ser menos alarmante: con información de  Global Firepower Military Ranks, Estados Unidos tiene un personal militar disponible de 145 mil 212 efectivos; le sigue Rusia con 69 mil 117;  Reino Unido con 29 mil 164 y Francia con 28 mil 802.  Alemania cuenta con  36 mil 417 efectivos. Son datos en bruto sin considerar reservistas ni conscriptos.

De confirmarse la hipótesis del crecimiento estrambótico de este grupo criminal  que ejerce con funciones de Estado paralelo tanto en Irak como en Siria, implicaría un serio y real desafío para la geopolítica, la seguridad y la frágil línea de la paz.

Y es que además cada hombre es una máquina de mover dinero.  La FATF presupone que muchas veces la estancia en Siria incluye también a la  familia más directa, se les solicita  que su traslado sea con la máxima confidencialidad; el perfil es el de jóvenes  desempleados fácilmente cooptables y manipulables que por un "salario" de entre 350 a 500 dólares mensuales, más vivienda, deciden alistarse con ellos.

Para estos fines el Estado Islámico requiere cerca de 10 millones de dólares mensuales, cantidad ingente que saldría directamente de los bolsillos del mecenazgo de particulares.
LA VÁLVULA DEL ORO NEGRO
Durante su intervención en Turquía, en el G-20, Putin presentó un vídeo con imágenes de satélite recientes desvelando el tráfico ilegal de petróleo, se mostró la evidencia del saqueo con hileras de camiones cisternas cargándose  desde los pozos que controla el ISIS en Irak y Siria. 

Por supuesto, no nada más hay patrocinio externo. El petróleo es lo que les bombea su principal poderío económico a tal nivel que la FATF ubica sus operaciones a la par que la de un consorcio petrolero normal.

El precio de venta en el mercado negro oscilaría entre los 20 a los 35 dólares, los camiones cisternas se abastecen  con un promedio de 150 barriles de crudo lo que para el Financial Times convierte al ISIS en las mismas dimensiones económicas que las de un conglomerado estatal bastante relevante.

Cálculos aleatorios indican que controlan la producción diaria de 1.5 millones de barriles de petróleo considerando su hegemonía en  Kirkuk, Irak precisamente la segunda reserva petrolera más grande del país; y de posicionarse de Yezl-Palmira, en Siria.

Y mientras ostenten el control del  oro negro  tendrán el bálsamo para seguir fortaleciendo su poderío. Para que un ejército funcione necesita de tres elementos: 1) Poderío económico. 2) Poderío armentístico, y 3) Gente que se sume a sus filas. 

Las otras fuentes de donde brotan también ingresos son: 1) Las provenientes de operaciones in situ, en 2014  obtuvieron por la apropiación,  explotación, expolio y venta de activos casi mil millones de dólares en cálculos aproximados.  2) Ingresos por extorsión e imposición de impuestos locales a la población con una derrama por 700 millones de dólares.  3) Saqueo a bancos estatales y también a las arcas y tesorerías de las instituciones privadas por 580 millones de dólares.  En ciudades como Mosul, en Irak, han tomado poder de buena parte de los bancos instalando gente a su servicio, congelando las cuentas bancarias de cristianos y musulmanes  y cobran un impuesto del 5% para todo tipo de operaciones en efectivo. El control bancario existe en ciudades como Fallujah y Ramadi en Irak y Raqqa, Aleppo y Deir al-zor en Siria.

Otros métodos son el cobro de rescates por los secuestros perpetrados y la venta de niños y mujeres. Las atrocidades humanitarias ejercidas por el grupo terrorista remiten a los peores episodios de épocas históricas pasadas cuando la barbarie se constituyó en la más alarmante arma de guerra.
Por ende, cortar las afluentes por donde circula el dinero que llega al grifo del ISIS es uno de los cometidos tanto del Fondo Monetario Internacional, Task Force y el Departamento de Tesoro de los Estados Unidos.

La forma de hacerlo a través del FMI es motivando a las diversas economías del planeta a compartir información financiera, debilitar las sombras del secreto bancario y asesorar a los países para que implementen leyes y códigos más severos tanto para la prevensión como para el castigo por el lavado de dinero y muchas actividades ilícitas.

El Departamento de Estado de Estados Unidos considera que se lavan anualmente entre 2.17 billones de dólares y  3.61 billones de dólares representando una parte significativa de la economía mundial con un peso de entre el 3% al 5% del PIB mundial. Una parte vital  de estos recursos es utilizada para actividades terroristas.

Colaboración del 18 de noviembre de 2015

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