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lunes, 23 de noviembre de 2015

LAS UVAS DE LA IRA


POR LA ESPIRAL
Claudia Luna Palencia


-Las uvas de la ira



Del otro lado del conflicto se desdibuja el drama humano, el espejo ámbar y lúgubre de una cruenta realidad con  4 años de luchas intestinas al interior de Siria de avances del Estado Islámico, de la tosudez de Bashar Al Assad, presidente de  esta nación desgarrada de continuar pendiendo de hilos para asirse al poder.

En medio está la población civil, la verdadera víctima tanto de la defensa militar de Al Assad, como del horror perpetrado por los yihadistas en los territorios que van conquistando y gobernando.

La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) desgrana las cifras del dolor: 11 millones de desplazados, 4 millones de refugiados y medio millón de muertos civiles lo que hace la mayor crisis humanitaria después de la Segunda Guerra Mundial.

Para muchos, el problema inició hace tiempo atrás con la minusvaloración del potencial del grupo a quienes creyeron una ramificación simple de Al Qaeda, no obstante, en poco tiempo se ha constituido en una organización muy fuerte como  nunca antes se había visto al grado de controlar medios de producción y canales económicos además de amplia población.

Para Veryan Khan, directora de TRAC (Consorcio de análisis e investigación en terrorismo, por sus siglas en inglés) con quien tuve comunicación exclusiva, los problemas de Siria no terminarán con la deposición de Al Assad.

"Al interior de Siria los grupos más poderosos están enfrentados unos a otros y tampoco tienen un plan de cooperación entre ellos para sacar avante la situación. La salida de Al Assad solamente sería un paso dentro de una serie de acciones", apuntó.

Las soluciones nadie las baraja sencillas ni siquiera con la salida del dictador sirio apoyado por tres potencias cercanas: India con Mahmud Ahmadinayed, Rusia con Vladimir Putin y China con Xi Jinping.

Siendo además  una zona geoestratégica rica en hidrocarburos, petróleo y gas, le preguntamos a Khan qué opinaba de los análisis que esgrimen que lo acontecido en la región -después del 11-s a la fecha- son resultado directo de una lucha intestina por controlar los insumos energéticos de la región.

-¿Será que la verdadera motivación para generar cambios en Medio Oriente no es  la bandera de la democracia sino el soterrado interés de apropiarse del maná de los recursos energéticos?

"Apropiarse del control de las reservas petroleras siempre será un motivo de violencia en áreas que precisamente lo contengan. Pero creo que los vientos de cambio en Siria e Irak no deben interpretarse exclusivamente en términos de democracia o control petrolero. Lo que debe ponerse en consideración son los costos inconmensurables en vidas humanas por la guerra civil, la destrucción de  infraestructura, el éxodo masivo de la población", argumentó.
A COLACIÓN
No obstante, empiezan a cundir las hipótesis inclusive respaldadas por el propio Departamento de Defensa, de que cabalmente el cambio climático  anticipa una lucha por la apropiación de los insumos naturales y energéticos que retroalimenta la virulencia  para el terrorismo.

Hace unos días atrás, Bernie Sanders, senador demócrata de Estados Unidos  aseveró en un debate televisado que sí existe una conexión entre la línea del terrorismo  y el cambio climático.

En la visión de  Khan, el senador Sanders considera el cambio climático una gran amenaza mucho más por encima del terrorismo en el mundo.

"Ambos tópicos son importantes por diferentes razones. Aunque ambos se han impuesto en el escenario real de la gente, sus implicaciones son variadas en el mundo. El terrorismo y los terroristas vienen y van,  es una amenaza que depende de la naturaleza de los eventos", añadió.

Y es dentro de esa eventualidad que el mundo está viviendo sus peores días: según el índice de Terrorismo Global los atentados terroristas dejaron una estela  de 32 mil 685  civiles inocentes asesinados en 2014, un número 80% superior al de 2013.

"El Estado Islámico  y Boko Haram reclamaron la autoría del 51% de esas muertes, casi todas concentradas en Irak, Afganistán, Nigeria, Pakistán y Siria", revela el estudio.

El mismo análisis destaca diversas incidencias en torno al mundo desestabilizador paralelo del terrorismo y estima que Francia, precisamente la nación en la que recientemente acontecieron los lamentables atentados del 13 de noviembre, es el país de Europa "desde el que más personas han viajado a Siria e Irak".

Nada más en 2015, lo hicieron cerca de mil 700 personas para reclutarse en el ISIS, le sigue en relevancia Alemania y el Reino Unido, con 700 personas respectivamente; mientras que desde España habrían partido entre 50 y 100 personas residentes.

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