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miércoles, 2 de diciembre de 2015

EL FUTURO DEL SISTEMA DE PENSIONES EN ESPAÑA

 



El futuro del sistema de pensiones en España 
Claudia Luna Palencia
Publicado 15 noviembre de 2015 Vértigo


En el siglo XXI se duplicará la esperanza de vida del ser humano a una media de cien años de edad lo que en centurias pasadas no se logró por una concatenación de factores como las guerras, en la actualidad es uno de los grandes hitos de la nueva Era cibernética y nanocientífica. 

Últimamente la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) emitió un estudio en el que demuestra que seguimos alargando la vida aunque sin profundizar bien a bien por qué en unos países se vive más tiempo respecto de otros; el análisis es concluyente: somos más longevos.

A falta de revelar el secreto de Dorian Grey, la clave del asunto se presupone  simbiótica derivada de una combinación de factores cuantitativos y cualitativos mientras los avances científicos y médicos procuran la  supervivencia a dolorosas enfermedades, padecimientos raros y males otrora incurables por ende... mortales.

El quid de la cuestión en el diario vivir es si  es la comida, la consabida dieta más el ejercicio englobados a una calidad de vida con el menor estrés posible lo que resuelve el acertijo de vencer el paso del tiempo. Japón, por ejemplo, por muchos años ha servido de modelo de  imitación para  avezados nutriólogos y otros expertos asesores de la salud.

Precisamente, en el documento base de la OCDE denominado "Health at Glance  2015" nuevamente es Japón el país estrella con la mayor esperanza de vida con un promedio de 83.4 años (en el documento México se ubicó casi en el cabús con una esperanza de vida de 74.6 años).

De entre todo el listado de 34 países, el campanazo  lo ha dado España colocándose en segundo sitio con una media de 83.2 años; el resultado es peculiar debido a la larga y desgastante crisis económica  que desde 2008 ha dejado sentir su destrucción erosionando el tejido socioeconómico español.

En tercer sitio luce Suiza con una media de 82.9 años; le sigue Italia con 82.8 y Francia con 82.3 años de edad. Y si España la ha tenido difícil con la magna crisis, los italianos ni mucho menos se han quedado atrás de hecho padeciéndola en una escala mayor al igual que los franceses con sus propios matices y dejándose al Estado Benefactor en el amargo camino de la recuperación. 

El meollo del asunto es que se vive cada vez más tiempo lo que no trae aparejada una positiva correlación de vivir en mejores condiciones  lo más deseable para todos.  Por  lo menos de lo que se trata es evitar a toda costa pasar a la marginación y la precariedad derivada de una pensión insuficiente o inclusive ausente.

Precisamente  en atención a esta impostergable prioridad, en España acontece un debate entre los partidos políticos acerca de la necesidad de reformar el actual esquema de pensiones en la nueva  Legislatura que resultará de las próximas elecciones generales, el 20 de diciembre. 

No es baladí menos en una sociedad que ensanchará la pirámide en la punta de la llamada tercera edad y que, además, enfrenta una tasa de natalidad del 9.14%, una de fecundidad de 1.32 hijos por mujer en edad fértil en detrimento de la evolución de su población  anclándose en el llamado "invierno demográfico".

Desde hace poco más de cinco años han emergido diversos estudios internos que analizan este cariz negativo, en el  Informe Pulso Demográfico Allianz publicado en 2011 se advierte que "España vivirá el tsunami de las jubilaciones en 2040."

Muchísimos españoles están abocados a un futuro en el que serán ancianos sin hijos ni nietos. La inmigración no es solución suficiente para paliar la tasa de fecundidad tan baja que se da en España ni el problema de las pensiones dado que persiste un  profundo desequilibrio en el mercado laboral y  con la aguamala del desempleo flotando en el océano de la recuperación española.

La pirámide demográfica  se está ensanchando  en la punta con cada vez mayor población por encima de los 50 años de edad pensionándose en años en los que todavía tiene un potencial productivo.

Para el año 2027 "los españoles que hayan cotizado más de 38 años y seis meses podrán retirarse a los 65 años de edad. Y el resto podrá hacerlo a los 67 años de edad. Es decir, en 2027 la edad de jubilación anticipada será la que hoy es la edad de jubilación mínima normal."

El quid de la cuestión es quién trabajará en activo para pagar a tantos pensionados; cómo hará frente el Estado español con un déficit público del 5.8% del PIB en 2014 -el segundo más acucioso de toda la Unión Europea (UE) después de Chipre; y una deuda pública a punto de llegar al 100% del PIB. 

Porque está muy bien que se viva más tiempo pero también hay que garantizar que se viva dignamente y no se cocine una generación de lumpenpensionistas subsumidos a una pobreza de bolsillo ante incipientes pensiones o su ausencia total debido a la imposibilidad de las finanzas públicas de honrar su amortización.
SISTEMA PARCHADO
Nadie garantiza la salud del sistema de pensiones en España de continuar haciéndose más progresivo el desfase actual con trabajadores jubilándose a los 65 años, viviendo cerca de los cien años y  menos trabajadores en activo contribuyendo en menor proporción.

La polémica está servida y las propuestas son equidistantes al menos así se dejó sentir en el foro "Propuestas electorales para el futuro de las pensiones: los modelos de los partidos políticos" al que asistí para conocer de primera mano las proposiciones partidistas en busca de un revulsivo en el escenario de la nueva Legislatura.

A la cita acudieron representantes del Partido Popular (PP), Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Podemos y Ciudadanos. Cada uno llevó su singular sintonía, una mayoría fungiendo de oposición con sendas críticas  a las reformas emprendidas por el presidente Mariano Rajoy.  

La ristra de propuestas osciló desde incrementar más las contribuciones hasta la creación de un impuesto ad hoc  para recaudar en pro de la caja de los jubilados.

El punto de comunión fue la urgencia de hallar nuevas vías de financiación para asegurar la sostenibilidad del sistema público de pensiones inclusive el grupo socialista demanda una reforma a la Constitución.

De hecho, Luz Rodríguez, secretaria de Empleo del PSOE,  remarcó la necesidad de  recuperar primero los consensos básicos del Pacto de Toledo, que desde 1995 esgrime la necesidad de conformar consensos sociales a partir del debate político partidista.

Para Rodríguez lo más pernicioso del Gobierno encabezado por el presidente Mariano Rajoy es la ruptura de ese pacto y que  la Seguridad Social mantiene una necesidad de financiación desde 2010 sin resolverse.

En el año 2000 fue concebido un Fondo de Reserva como aspecto de previsión ante contingencias derivadas de un déficit en la tesorería de la seguridad social.

Debido al déficit,  entre 2012 y 2014, se sacaron del fondo cerca de 33.95 mil millones de euros para pagar la extra de las pensiones; con el dinero restante -47.72 mil millones de euros- el fondo no sobrevivirá ni cuatro años más.

 Algo tan sumamente delicado obliga a   reequilibrar el sistema a través de   amplias reformas "no se puede continuar con  contratos en la Seguridad Social que aumentaron  3.6% a lo largo del año y  una recaudación en la caja con un incremento del 1.3 por ciento."

Ello tiene que ver con varias causas, explicó la representante del PSOE, como el actual modelo laboral de salarios  precarios,  contratos temporales y un enorme desempleo.

Para el PSOE  el camino es modificar la Constitución readecuarla  para garantizar un modelo público, universal y que blinde la protección de las pensiones contra cualquier eventualidad.

"Proponemos la búsqueda de nuevas formas de financiación tanto por la vía de las cotizaciones como por la creación de un impuesto finalista pero sin estigmatizar  un tipo de pensión en particular", afirmó.
En contraparte, Luis Garicano, respon
sable del programa económico de Ciudadanos y a quien algunos avizoran al frente de la cartera de Economía en el próximo Gobierno,  opinó que el dilema de las pensiones en España no se resuelve cambiando la billetera de un lado al otro.

Máxime cuando un bebé que nazca hoy, añadió, vivirá cien años. En lo que el asesor de Ciudadanos se mostró de acuerdo fue en la necesidad de restablecer los consensos del Pacto de Toledo así como  en respetar la universalidad, el sentido público  y mejorar la transparencia del sistema pero sobre todo -propuso- hacerlo más flexible  y justo.

Esta flexibilidad implica que un autónomo diga cuánto puede aportar para su pensión y que realmente lo aporte "ahora bien hay que explicarle a la gente que tanta rotación laboral le  perjudica en la precariedad de su futura pensión."

"No hay pensiones dignas sin carreras laborales dignas  Si rotan y rotan de trabajo no acumularán no serán pensiones dignas.  Ciudadanos pone énfasis en acabar con la visible precariedad en el mercado laboral.  El modelo productivo debe incrementarse en el futuro. Queremos  transparencia nadie sabe con qué va a contar  y es necesario para planear su futuro cuándo, cómo y con qué", advirtió el economista.

Para él la fórmula adecuada pasa por modificar el  modelo productivo  invirtiendo más en educación y en I+D así como aumentar la productividad y básicamente  terminar con la devaluación del mercado  laboral.
RECAMBIAR EL MODELO
Para Nacho Álvarez, de la insignia de Podemos, debe pugnarse por una reforma que evite el empobrecimiento de los pensionistas comenzando por derruir  todo el andamio laboral y contractual español.

"No terminamos de entender bien el debate se nos pasa que en España    el  sistema no es eficiente el 70% de las personas no alcanzan los mil euros además que consideramos que las  pensiones públicas deberían ser un 20% mas altas", puntualizó.

Tenemos, agregó, que anticiparnos a la transformación demográfica no lo hicimos en el pasado y actualmente el tiempo apremia: en 1970 había dos millones de pensionistas con un nivel de trabajadores similar a cuando empezó la crisis en 2007.

Actualmente existen  más de 9 millones de pensionistas y  hay el mismo número de trabajadores inscritos hace ocho años mientras del  otro lado pervive un nivel de desempleo histórico.

El enigma para Podemos es de productividad así como del déficit que amenaza la sostenibilidad del sistema, por ello Álvarez fue contundente: "Hay que derogar la reforma de 2010 del PSOE y la de 2014 del PP para volver a sentarnos en el terreno del Pacto de Toledo  con el afán de recuperar derechos sociales, corregir las pensiones no contributivas en línea con el salario mínimo intraprofesional." 

Por su parte, José Pablo García Abad del PP, debió sacar la cara para justificar que a pesar de la crisis económica tan fuerte y larga experimentada en España nunca se dejó de pagar ni una sola pensión.

Menos ahora que la economía se ha recuperado, esgrimió el político cuyo partido está en el poder. Aunque también coincidió con el resto de contertulios de apostar por el sistema de pensiones público, de reparto contributivo y universal.

"Sabemos que España tiene una esperanza de vida cada vez más elevada, año con año se añaden 100 mil nuevos jubilados lo que implicará que en 2050 habrá más de 15 millones de pensionados".

Eso implica un esfuerzo muy grande de parte del Estado y de sus finanzas simplemente en el año 2000 se destinó 51 mil millones de euros para tema de Seguridad Social y pensiones monto que se duplicó este año con un gasto por 106 mil millones de euros.

Para García Abad el punto de tensión deriva de la relación cotizantes/pensionistas  que  motiva al Gobierno a no tener de otra más que recurrir a echar mano del Fondo de Reserva.

De cualquier forma, justificó el representante político,  el PP no se niega a realizar sendas reformas siempre y cuando éstas garanticen la solvencia y equidad además de una correcta separación entre lo contributivo y no contributivo.

"En estos tres años el gobierno del PP acometió la separación de las fuentes de financiación, la lucha contra el fraude para que los recursos llegaran a donde tienen que llegar, se elaboró una tarifa plana y hemos mantenido la obsesión por crear empleo", sostuvo.

Para Abad la proposición oficial pasa por conseguir más ingresos mejorando el empleo y logrando un equilibrio financiero y fiscal.

En todo caso la partitocracia española tendrá que sentarse a dialogar y debatir más pronto que tarde porque el futuro aunque parece lejano, para llegar a él con la viabilidad y holgura suficiente tiene que hoy en día asegurar que cada persona mayor cuenta con su pensión... y contará con ella. 

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