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domingo, 3 de enero de 2016

ENTRE CALAMIDADES





POR LA ESPIRAL
Claudia Luna Palencia
@claudialunapale

-Entre calamidades



No ha caído bien, el para nada simpatiquísimo mensaje del Fondo Monetario Internacional (FMI) que esgrime toda una amplia combinación de factores como óbice para hablar de estabilidad y tranquilidad en los próximos doce meses. 

En medio del marasmo de temores, Maurice Obstfeld, consejero económico y director del Departamento de Estudios del FMI, asegura que "seis años después de que la economía mundial emergiera de la recesión más amplia y profunda desde la posguerra, la tan ansiada vuelta a una expansión robusta y sincronizada sigue siendo incierta”.

A pesar de las considerables diferencias en las perspectivas de cada país, los nuevos pronósticos corrigen a la baja las tasas de crecimiento a corto plazo de manera marginal, pero para casi todos los países. "Además, los riesgos a la baja para la economía mundial ahora parecen más pronunciados que hace tan solo unos meses”.

Estas predicciones indican que la economía mundial está en el punto de intersección de por lo menos tres poderosas fuerzas, refiere  Obstfeld, en primer lugar, la transformación económica de China, de un modelo de crecimiento y manufactura basado en la exportación y la inversión a uno más enfocado en el consumo y los servicios; en segundo lugar, y de manera relacionada, la caída de los precios de las materias primas; y en tercer lugar, el  aumento de las tasas de interés en Estados Unidos.

"Dada la distribución de los riesgos que rodean las perspectivas a corto plazo, el crecimiento mundial tiene más probabilidades de defraudar las expectativas que de superarlas", asevera el experto.

Para el FMI es relevante considerar varios puntos yuxtapuestos tales como: 1) Precios más bajos del petróleo y de las materias primas, que si bien benefician a los países que las importan, complican las perspectivas para los países exportadores de materias primas, algunos de los cuales ya están enfrentando las primeras condiciones difíciles (por ejemplo, Rusia, Venezuela, Nigeria); 2) Una desaceleración inesperadamente pronunciada en China, si el previsto reequilibrio hacia un modelo de crecimiento más basado en el mercado y el consumo resulta ser más difícil de lo esperado; 3) Los movimientos desestabilizantes de los precios de los activos y el recrudecimiento de la volatilidad de los mercados financieros podrían dar lugar a un cambio de sentido de los flujos de capitales en las economías de mercados emergentes. 4) Una nueva apreciación del dólar de Estados Unidos podría plantear riesgos para los balances y riesgos de financiamiento para los deudores en dólares, especialmente en algunas economías de mercados emergentes, donde la deuda empresarial denominada en moneda extranjera ha aumentado sustancialmente en los últimos años. 
A COLACIÓN
En su prognosis, los buenos deseos del Banco Mundial se mojan con el fenómeno de El Niño y advierte de lo que podría suceder este año cuando Irán incremente su producción de petróleo.

En consideración de John Baffes, economista del Banco Mundial y autor de Commodity Markets Outlook, el fenómeno de El Niño podría suscitar perturbaciones locales significativas en la mayoría de las regiones afectadas. "Es probable, en especial, que ese patrón climático afecte en mayor medida a mercados de alimentos locales más aislados, no vinculados con mercados internacionales", asegura.  

Del petróleo e Irán sí se espera un mayor golpe en los precios y es que dentro de varios meses el país de los ayatolás podría incrementar entre 500 mil a 700 mil barriles diarios su producción de petróleo crudo, con lo cual recuperaría el nivel de 2011; anterior a las sanciones, que fue de 3.6 millones de barriles diarios. 

Además, Irán podría iniciar de inmediato la exportación de petróleo proveniente de sus unidades flotantes de almacenamiento, que contienen 40 millones de barriles.

“En el largo plazo, el impacto potencial, en el mercado mundial y en los mercados regionales, de la exportación de petróleo y gas iraníes podría ser de grandes proporciones si Irán logra atraer las inversiones y la tecnología externa necesarias para apalancar sus considerables reservas”, advierte  Ayhan Kose, director del Grupo de Perspectivas Económicas del Banco Mundial.

Las dudas con respecto a la capacidad de Irán de  detonar sus exportaciones eleva los riesgos que afectan a las previsiones sobre la evolución de los precios de la energía.

 "Los riesgos de sobreestimación son, entre otros, los de una producción de los países de la OPEP mayor que la prevista y una continua disminución de los costos, y de un aumento de la productividad del sector del petróleo de esquistos bituminosos de Estados Unidos. La disminución de la demanda y las cuantiosas reservas podrían afectar aún más a los precios del petróleo.", alerta el especialista.

Con todas las variables desdibujadas en el mapamundi global, en este correlato alejado de las cábalas, los expertos avizoran un año difícil, complicado y de tomar precauciones. Atendamos su consejo para tener en la medida de lo posible un  mejor 2016. 

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