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miércoles, 17 de febrero de 2016

¿EMBARAZO IBÉRICO?

POR LA ESPIRAL
Claudia Luna Palencia
@claudialunapale

-¿Embarazo  ibérico?



En España, la maraña política formada tras el resultado de las elecciones Generales del pasado 20 de diciembre, mantiene entrampada a la nación ibérica que recién cumplirá  dos meses en desgobierno en una  crisis política que ya ha salpicado de nerviosismo hasta a la mismísima Casa Real.

Lo malo es que no hay indicios de vislumbrar luces largas al final del oscuro túnel, la fragmentación en la cesta de escaños  impide formar Gobierno al actual presidente Mariano Rajoy -el candidato ganador- porque la aritmética no le suma para investirse más que buscando el algoritmo de los pactos y las coaliciones.

Al vacío de poder se añade la sal y la pimienta de los bloqueos partidistas aunado a la  implosión de los escándalos de corrupción con investigaciones judiciales candentes que involucran al Partido Popular (PP) precisamente el partido del impertérrito presidente Rajoy.

En medio de una marisma de reproches mutuos, crece el hartazgo de la ciudadanía española y los electores intuyen un retorno a las urnas en plena Primavera si es que  fracasa, como se atisba, el intento de llegar a la investidura por parte de Pedro Sánchez, líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE).

El año arrancó mal en materia política para el país  ibérico, sin Gobierno pero con un presupuesto vigente (votado por el Congreso en octubre pasado) lo que permite el funcionamiento de la rueca del Estado aunque se mantiene paralizada la agenda oficial de compromisos.

Los inversionistas no están tomándose nada bien que un cisma político se traduzca en una erosión institucional que termine poniendo entre  la espada y la pared la credibilidad, la certeza y el rumbo del país.
A COLACIÓN
Pablo Iglesias, representante de la extrema izquierda,  acostumbra improvisar su discurso y su posicionamiento "progresista" a las circunstancias del momentúm listo para asaltar el cielo del poder y asirse a La Moncloa.

Nada menos Iglesias le ha pedido a Sánchez que para "ayudarlo" en su investidura -se someterá al pleno del Congreso el próximo dos de marzo- le dé  a Podemos la Vicepresidencia, aunque el pliego petitorio es todavía más dilatado.

Incluye que la marca morada tenga los ministerios de Economía, Educación, Sanidad, Servicios Sociales, Defensa e Interior que son precisamente los dos brazos de control de las fuerzas del Estado; además del  Centro Nacional de Inteligencia.

En letra pequeña solicita despacho para hacerse cargo del principal órgano de difusión en  medios de comunicación como es RTVE, lo que a muchos ha sonado  un intento de bolivarizar la difusión para fines de adoctrinamiento.

Para arrinconar aún  más al candidato socialista  lo último que ha exigido Iglesias como condición sine qua non es  "el reconocimiento de una España plurinacional, diversa" en la que es necesaria realizar un referéndum separatista en Cataluña.

Algo que los socialistas de tajo han rechazado ahondándose la incertidumbre de los pactos dado que la otra opción para investir a Sánchez sería aliarse con Ciudadanos ubicado precisamente en el ala derecha y contar con la abstención del PP (que ha dicho que en ningún caso lo hará).

Lo que no espera es el calendario, ya a la vuelta de la esquina: el 2 de marzo se presentará Sánchez como opción para formar gobierno en un pleno de investidura; el 3 de  marzo será  la primera votación que sólo podría tener éxito si el PP se abstiene al igual que Ciudadanos, muy poco probable; de no conseguir la mayoría absoluta, nuevamente el 5 de marzo se repetirá la votación para ver si sale en "mayoría simple", también  en tela de duda.

De ser así el camino para España pasará por la brecha del 3 de mayo donde se intentará que otros candidatos lleguen con  pactos y coaliciones en busca de tener éxito con la investidura; en este punto de la carretera es a donde pretende Rajoy investirse con una coalición con Ciudadanos; sin embargo, las bombas de la corrupción reventándole en las manos al también líder del PP es óbice para que alguien se le quiera aliar.

Si no se llega a mayo con Gobierno, el  Rey Felipe VI disolverá las Cortes y convocará a nuevas elecciones para  el plenilunio del 26 de junio.

El meollo es que si se ponen a hacer cuentas sobre del almanaque, de repetirse las elecciones en junio, la instalación del Gobierno junto con la nueva composición de las Cámaras sucedería hasta el mes de septiembre.

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