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miércoles, 6 de abril de 2016

CON GUANTE BLANCO

POR LA ESPIRAL
Claudia Luna Palencia
@claudialunapale

-Con guante blanco


Imagine por un momento que tiene tanto dinero porque es un jugador de élite o un empresario boyante o una persona que ha hecho carrera política o un famoso amasando una  fortuna y entonces gestionar ese patrimonio pecuniario en una sola institución de crédito además de inoperante, contravendría todos los principios acerca de la gestión de las finanzas.

El mapamundi de las inversiones es ampliamente diverso con un riesgo muchas veces intrínseco a los criterios preponderantes de las ganancias: a mayor riesgo mayor rentabilidad. 

Las opciones son polivariantes para invertir la riqueza y rentabilizarla desde comprar empresas como activos fijos, acciones, títulos, bonos, participar en fondos de inversión, activos inmobiliarios, fondos con inversiones en commodities; un largo etcétera.

¿Se es un criminal por ser famoso, exitoso y tener olfato para los negocios lo que permite acumular un caudal? Mi respuesta lógica y concreta es no. 

Te hace serlo el hecho de buscar los recovecos y trampantojos para pasar desapercibida de Hacienda buena parte de la abundancia  y es tanta que no puede ponerse debajo del colchón hay que meterla en algún sitio. Cuando la pretensión es hacer tontos a los inspectores fiscales y a los despachos reconocidísimos de auditores, la fórmula pasa por buscar un paraíso fiscal.

En ése oasis  financiero (el FMI afirma que hay 46 tax havens aunque Tax Justice Network reconoce 72 en todo el orbe) recala la gente que busca simplemente obtener las ventajas que determinados territorios en el mundo ofrecen para atraer capital, aunque sean golondrinos o intangibles que no vayan a dejar ningún ladrillo construido, ni generar empleos directos.

Lo malo es que a dichos sitios selectos también acuden los criminales y mafiosos azotes de nuestra aldea global y otros sátrapas, genocidas, dictadores cuyo enriquecimiento no es precisamente fruto ni de su talento ni de su esfuerzo empresarial sino más bien del saqueo, de matar, extorsionar, corromper, de incentivar el narcotráfico, aupar el terrorismo y el secuestro. La crema y nata de nuestra sociedad.

Allí se encuentran  todas esas mareas monetarias: la de los millonetas del planeta que quieren evadir impuestos y hacerse de unas cuantas ventajillas y la de los capos de capos de la industria criminal mundial muy interesados en blanquear su dinero manchado con sangre y el dolor de otros. 

Para eso los paraísos fiscales se pintan solos ofreciendo abrir cuentas a la persona física o moral foránea sin tanto papeleo, ni burocracia; muchas veces únicamente con el pasaporte para, a continuación, empezar el goteo incesante de dinero trasladado hacia la opacidad. 

Tienen además un gestor financiero personal con un seguimiento puntualísimo, los cuentahabientes al ser extranjeros no pagan los impuestos locales y aquí quiero subrayar que esta especie de salvoconducto no es exclusivo de los paraísos financieros, por ejemplo, en España un turista extranjero puede abrir su cuenta bancaria y después de retornar a su país de origen  realizar sus transferencias de dinero eximido del pago del impuesto del 21% que sí pagan todos los ciudadanos españoles con cuentas bancarias en España. 

Así es que esto no es una exclusiva de los paraísos fiscales, pero sí otorgan otras ventajas como el velo de opacidad y la prevalencia del secreto bancario. Ese secretismo es el imán porque tampoco la creación de una empresa offshore es algo que suceda nada más en los tax haven. Simplemente cuantas empresas en España o en México  figuran  registradas únicamente como mero membrete y sirven de pantalla para el lavado de dinero. 
A COLACIÓN
La filtración de 11.5 millones de documentos de la consultora Mossack Fonseca, la firma panameña especializada en gestionar grandes fortunas para derivarlas  hacia paraísos fiscales, es el mayor escándalo reputacional hasta ahora conocido en el que se ven envueltos políticos, empresarios, artistas, futbolistas, gente de la realeza... bueno hasta la enfermera del comunismo chavista.

El Panamá Leaks está movilizando a las autoridades hacendarias de medio planeta para investigar desde la veracidad de la información, hasta verificar en qué grado se impactó la evasión fiscal, en detrimento de las respectivas recaudaciones locales.

Pero más allá de los nombres y apellidos dicho sea de paso qué mal funcionan los organismos internacionales financieros y por supuesto quedan en entredicho, bastante cuestionables, la fiabilidad de las instituciones inspectoras  y recaudatorias nacionales porque no son tres pesos, ni tres dólares, ni tres euros los que se les escapan sino millones. 

Lo que hoy en día queda evidenciado -con los Panamá Papers- es que no funcionan cabalmente los sistemas fiscales invidentes ante las grandes evasiones, pero de hierro para los pequeños contribuyentes. 

Lo segundo, que el Fondo Monetario Internacional (FMI) sigue librando una lucha estéril contra los paraísos fiscales, incapaz de crear un gran consenso global y sentar a la mesa a los mandatarios para firmar acuerdos que terminen derruyendo la opacidad y el camuflaje financiero en todas sus expresiones, variantes y formas.

Se hace de la boca pequeña porque además existen acuerdos unilaterales entre los países entonces, Panamá ha dejado de ser un paraíso fiscal para México y también para España, porque existen intercambios firmados para compartir información y evitar la doble tributación. 

Por ende, muchos de los señalados en la lista infernal esgrimirán que ellos únicamente han querido acogerse a las ventajas financieras  y fiscales ofrecidas por Panamá empero que están al corriente del pago de impuestos en sus respectivos lugares de origen de los recursos. A ver qué dice  Hacienda...


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