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miércoles, 13 de abril de 2016

CUENTOS DE BANQUEROS

Entrevista en México al banquero Ángel Isidoro Rodríguez tras ser expatriado por las autoridades españolas

Entrevista en el Penal de Topo Chico al banquero Jorge Lankenau Rocha




POR LA ESPIRAL
Claudia Luna Palencia

-Cuentos de banqueros

La  última década del siglo XX tuvo un acento muy peculiar de notable voracidad financiera enmarcada en un momento clave de desregulaciones, consolidaciones, fusiones, privatizaciones, adelgazamiento del Estado, un retroceso en el paternalismo gubernamental y una mayor apertura hacia el capital privado.

Fue un verdadero tsunami global,  el capital financiero se constituyó en  una de las piedras angulares del crecimiento justo antes de que la tecnología arribase  como lo hizo para meternos de lleno en la Revolución Digital.

Muchas de las grandes fortunas que en la actualidad orbitan en la lista Forbes y cuyas empresas bursatilizan en los principales parqués accionarios del mundo, emergieron precisamente en esos años álgidos en que cualquiera con los amigos bien colocados, sintieron que podían tocar el cielo de las finanzas.

Ser banquero se convirtió además en una moda, como si implicara ascender a un estatus fuera de rango porque ser casabolsero era sinónimo de especulador... pero banquero lo era de visión, tesón y estabilidad.

Máxime que el pez grande se estaba comiendo al chico, en ese proceso de fusiones desatado en ciernes en buena parte de los países; así por ejemplo en España aconteció en 1988 la fusión del Banco de Bilbao y Banco de Vizcaya surgiendo así la marca BBV.

Con el proceso en desarrollo, fue en el año 1991 bajo la égida del presidente Felipe González que fue concebida la banca pública Argentaria (agrupó a todos los bancos públicos españoles) que fue privatizada entre 1993 y 1998 y vendida finalmente a BBV en 1999. De ahí derivó la marca BBVA.

También en dicho año, se llevó a cabo la fusión entre el Banco Central y el Banco Hispano Americano, nació así la marca BCH con más potencia en clientes y activos que el BBV. 

Para inicios de 1999, el Banco Santander del finado Emilio Botín llegó a un acuerdo con José María Amusátegui del BCH para crear lo que es BSCH uno de los pulpos financieros más relevantes no únicamente en España sino que sus tentáculos desparraman por medio mundo. Es uno de los bancos sistémicos demasiado grandes para dejarlos caer.

Por su parte en México, entre 1991 a 1992, esos años discurrieron  encuadrados  por las privatizaciones bancarias: un total de 18 instituciones de crédito para dar paso a una nueva casta de neobanqueros.
A COLACIÓN
Lo interesante es que, en medio de ese proceso que cada país llevaba a su ritmo, en ninguno se estuvo exento de los excesos, cada uno pagó por sus cuitas.

En España, la figura de Mario Conde, se ha convertido en el epítome de una época de espejismos financieros no dispensados de corrupción. Este empresario, en una carrera fulgurante, se hizo dueño de una institución de crédito y no de cualquiera -de Banesto- que terminaría finalmente absorbido por el BSCH.

A finales de 1993, el barullo por el saqueo a las cuentas de Banesto ya era vox populi, el culpable: Mario Conde condenado además a 20 años de prisión pasando de ser aplaudido por todo el sistema a defenestrado debido a la quiebra que había realizado de la institución de crédito que gestionaba millones de cuentas de ahorradores. 

En México también se conocieron de estas hieles: en 1994, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) acusó al banquero Ángel Isidoro Rodríguez, presidente del Grupo Financiero Asemex-Banpaís, de autoconcederse préstamos no garantizados por más de 400 millones de dólares, entre 1992 y 1994, tanto  a su favor como de su familia. 

Al poco se fugó de México a... España. ¡Qué curioso! A Conde se le juzgaba y otro se fugaba desde tierras aztecas; como se sabe a "El Divino" Rodríguez se le detuvo mientras navegaba con su yate cerca de Ibiza, él estuvo 22 meses en la prisión de Soto del Real y finalmente regresó a México en 1998.

Como periodista entrevisté en Ciudad de México a Isidoro Rodríguez quien reiteradamente se dijo "una víctima de la CNBV"; el mismo argumento de otro exbanquero, como Jorge Lankenau Rocha, el dueño de Confía. Al  exbanquero (murió en 2012) también lo entrevisté (en 1998) cuando fue encarcelado en el Penal de Topo Chico acusado por estafa  por  la CNBV.

Y mientras recientemente "El Divino" Rodríguez ha salido exonerado por  la justicia mexicana de los delitos imputados, la suerte de Conde que únicamente pasó 11 años en la cárcel está nuevamente echada: la justicia española lo ha vuelto a detener junto con sus  hijos porque ya lograron reubicar 14 millones de euros que fueron repatriados supuestamente por ellos en una entreverada trama financiera. Dinero que la justicia aduce es de lo que se robó de Banesto.  Al final, ¿cuál es la fábula?



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