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viernes, 3 de junio de 2016

COCA-COLA A LA CAZA DE EUROPA

POR LA ESPIRAL 



Claudia Luna Palencia
@claudialunapale


-Coca-Cola a la caza de Europa


Renovarse o morir, y Coca Cola no se ve precisamente que sea una de las empresas multinacionales destinadas a fenecer con prontitud, de hecho, va adecuándose al ritmo voluble de los nuevos tiempos; a los cambios de tendencia en modas, gustos y preferencias porque es precisamente una de las empresas cuyo largo futuro estará  en las manos de las más recientes generaciones.

Hay quienes sin tratar de ser agoreros consideran que "la chispa de la vida" no terminará en pie este siglo lo mismo le auguran a McDonald´s; porque ambas empresas cobijadas al calor de la expansión de los Baby boomers podrían cavar su tumba con la generación de los Millennials y neomilenícos que quieren menos comida y bebida chatarra. 

Por algo la empresa a la que cierta parte de los globalifóbicos señala por ser "la de las aguas negras del Imperialismo"  ha ido incorporando distintas versiones de su original jarabe con mezclas que van desde lo light hasta intentarlo con sabores a cereza o limón. 

Eso sí la comercialización de sus productos no siempre está presente de forma homogénea en el mapamundi; se privilegia antes que nada sus mercados hegemónicos por el grueso de sus consumidores: México,  Chile, Estados Unidos y Argentina.

Prácticamente en ese orden predomina el consumo per cápita de Coca-Cola, lo de México es quizás lo más paradójico siendo un país con variopintas bebidas muchas ancestrales y tradicionales así como  microsectores  con cooperativas  (parte de la cultura popular) han quedado socavados por el refresco de cola.

De acuerdo con el informe "Revisión anual de Coca-Cola Company 2011" México lidera (lo que no es algo muy bueno que digamos) el consumo mundial per cápita de Coca-Cola con 728 botellas de 8 onzas por persona; le sigue Chile con 460 botellas de la misma cantidad de onzas; después Estados Unidos con 403 seguido por Argentina con 345 botellas per cápita.

En Europa, países como España, su consumo por persona anual es de 287  refrescos de Coca-Cola, es decir, cada país refleja el comportamiento de sus habitantes como consumidores influido en unos casos ya sea por el ingreso  o los gustos; la predilección por su industria local e inclusive también buena parte de las distorsiones derivan del precio que la propia industria de las bebidas ofrezca a  los consumidores.

Por ejemplo, en España entrar a un bar, una cafetería o un restaurante para beberse una Coca-Cola tiene casi siempre un precio mucho mayor que pedir una cañita, la tradicional cerveza tirada directamente del grifo. Los españoles preferirán en primera opción la cañita.

En cambio, la parábola del consumo en México, denota el elevado grado de transculturización que vive el país desde hace décadas y desnuda cómo ha permeado su consumo en todas las clases sociales. De hecho, la estampa más cotidiana es la de un conjunto de obreros almorzando con su cocacolota. Ya del agua de horchata, de jamaica o de los jarritos mejor ni hablar.

Pero en un país con elevados índices de obesidad debería replantearse su política alimentaria y favorecer que los precios de las bebidas locales y tradicionales sean más accesibles (sin impuestos) respecto de las aguas carbonatadas de Coca-Cola y Pepsi Cola. 
A COLACIÓN
La transnacional refresquera quiere continuar apostando por la diversificación de sus mercados y ampliarlos ganando más consumidores; aquí Europa es un gran pendiente porque hoy por hoy el consumidor europeo adora su copa de cerveza, de vino blanco o tinto y no tiene ningún reparo en beberse una rubia bien fría a las nueve de la mañana acompañada por una tapita de jamón o un pinchito de tortilla.

Así es que en la agenda inmediata figura la conquista o reconquista de Europa para ello  la empresa ha llevado a cabo una serie de fusiones, readecuaciones y salidas a bolsa. 

Primero, la fusión que nutre el nuevo núcleo  de Coca-Cola European Partners ha sido resultado de unir  Coca-Cola Enterprises (posee el 48%), Coca-Cola Iberian Partners  (tiene el 34%) y The Coca-Cola Company (con el 18%). El rostro es el de una embotelladora con amplia presencia -en 13 países de Europa- abarcando a más de 300 millones de europeos.

Pues bien el 31 de mayo pasado la nueva empresa salió a bolsa tanto en Londres como en Ámsterdam y el día de ayer lo hizo en el parqué de Bolsas y Mercados Españoles (BME). La intención es capitalizar su expansión y fortalecerse para lograr esa penetración anhelada en los gustos de los europeos.

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