Página de contenido económico

lunes, 16 de enero de 2017

EL TURISMO FRENTE AL TERRORISMO





                                   POR LA ESPIRAL

                                   Claudia Luna Palencia
                                   @claudialunapale







-El turismo frente al terrorismo




Hace unos días, Taleb Rifai, secretario general de la Organización Mundial del Turismo (OMT), disertó en el Forum Europa al respecto del comportamiento del turismo como actividad económica al tiempo que lamentó que ésta se haya convertido en una “diana del terrorismo”.

La también llamada industria sin chimeneas ya no únicamente deberá estar atenta al ritmo cíclico de la economía, los altibajos de los petroprecios y los cambios de gustos y tendencias en los potenciales viajeros, también está el terrorismo como una oscura variable que al parecer llegó para quedarse... momentáneamente.

          De hecho, desde el 11 de septiembre de 2001 con los lamentables acontecimientos de las Torres Gemelas y los aviones utilizados como mísiles, desde entonces somos otros;  se ha constituido como un parteaguas y si la gente demoró tres años en digerir esas horribles imágenes en Nueva York golpeando en consecuencia el ritmo del turismo mundial, ahora siguen moviéndose intentando ser más precavidos en su toma de decisiones para elegir un destino en el que vacacionar. Pero el turismo no ha descendido a las cotas que lo hizo después de 2001.

            Lo que sí es que este terrorífico boomerang ha dejado de ser exclusivo de países de Medio Oriente o de África basta con ver los muertos civiles asesinados en España, Reino Unido, Bélgica, Francia, Alemania, Turquía, Rusia…

            ¿Hay que dejar de viajar? Yo creo que no  pero sí deberemos estar muy conscientes de los riesgos intrínsecos que representa, no es un juego de niños, esto es como quien se compra una casa al lado de un estación de gas o vive en las faldas de un volcán. Una desgracia puede acontecer en cualquier momento.

No podemos soslayar que la gente está aprendiendo a descartar conforme a lo que oye en las noticieros y muy en el  tono de los hechos terroristas,  para no ir  muy lejos lo hemos visto con Francia, nada  menos la principal potencia turística del mundo.

            La Dirección General del Tesoro francés calculó en 2 mil millones de euros (el 0.1% del PIB galo) la pérdida económica derivada de los sucesos sangrientos del mes de noviembre de 2015 en París, en los alrededores del Estadio Saint Denis y con la masacre en la sala de conciertos El Bataclan. 

            Como respuesta, el presidente Francois Hollande solicitó al Congreso elevar el gasto en Defensa para luchar contra el flagelo del ISIS en suelo iraquí y sirio, ello supuso una medida extraordinaria para una economía que venía arrastrando una etapa de austeridad y problemas con el déficit público.

El presupuesto subió a 31 mil 400 millones de euros además se ha movilizado a efectivos hacia el exterior mientras que otra parte de las Fuerzas Armadas custodian las calles de París y después de los acontecimientos en Niza (14 de julio de 2016) se ha reforzado la seguridad en otras ciudades galas.

            Y esto es en Francia por no obviar la cantidad de cancelaciones turísticas que ha sufrido en los últimos meses, parte de esa repesca ha beneficiado por ejemplo a España, la nación ibérica sigue batiendo sus marcas históricas de visitantes foráneos.

            El año pasado recibió a 75.3 millones de turistas, digamos una especie de “población flotante” que demanda su infraestructura de transportes, hoteles,  comercio,  hostelería y hasta servicios sanitarios. Si sumamos a los turistas extranjeros con los habitantes, España tendría casi el equivalente a la población permanente de México en un territorio conjunto de Chihuahua, Durango, Nuevo León y Tamaulipas.

            Eso revela la eficiencia en los servicios españoles, porque en un área  mucho más pequeña que la del país azteca atiende anualmente  tanto a visitantes internacionales como a sus ciudadanos que usan en determinado momento el transporte público etc.
A COLACIÓN
            Pero mientras uno se benefician otros salen bastante perjudicados porque el terrorismo les ha alejado esas preciadas divisas, siendo que además el turismo detona muchos otros subsectores y derrama  bondades en la microeconomía.

Nada más en Irak, el país más afectado, el terrorismo representa el 17% del PIB  y no creo que una agencia de viajes en sus cinco sentidos organice, por ahora, una visita.

            Precisamente Rifai advirtió al respecto que el año pasado países como Egipto, Turquía y Túnez “perdieron alrededor de 4 millones de turistas” y eso que a Túnez lo ponen en todos los cruceros baratones que toman los europeos.  No obstante  ahora quieren reducir la exposición al riesgo aunque vamos a decirlo, no hay sitio absolutamente seguro ni imbatible.

            ¿Cómo pintará 2017 para el turismo mundial? Pues será mejor descartar a la Cábala, todo puede suceder nos quedan largos meses por delante…

           



No hay comentarios:

Publicar un comentario